Saltar al contenido

Cómo hacer gelatina casera: un proceso fácil y saludable

 

La gelatina es una proteína obtenida a partir del colágeno presente en los tejidos animales, y se utiliza para dar consistencia a una variedad de productos alimenticios, como postres, yogures y productos de charcutería.

 

Aunque sea fácil conseguir la gelatina en cualquier tienda, hacerla en tu propia casa es un proceso fácil y económico que te permite controlar los ingredientes y evitar conservantes y colorantes artificiales.

 

Para hacer gelatina casera necesitarás los siguientes ingredientes:

  • 1/2 lb o 230 gramos aprox de huesos o trozos de carne con hueso (puedes usar cualquier hueso, pero los huesos de pierna de cordero o de vacuno son ideales)
  • 1 cebolla
  • 2 zanahorias
  • 2 ramas de apio
  • 1/4 taza de vinagre de sidra de manzana
  • Agua

hacer gelatina casera

 

  1. El primer paso es preparar un caldo de huesos. Para ello, coloca los huesos en una olla grande y cubre con agua fría. Añade la cebolla, las zanahorias, el apio y el vinagre de sidra de manzana.
  2. Lleva a ebullición y luego reduce el fuego a medio-bajo.
  3. Deja cocinar durante al menos 12 horas, añadiendo más agua si es necesario para mantener los huesos cubiertos.
  4. Una vez que el caldo esté listo, retira los huesos y las verduras con una cuchara ranurada o con agujeros.
  5. Deja que el caldo se enfríe y luego cuela a través de un colador de tela fina o de gasa. Esta es la base para tu gelatina casera.
  6. Para convertir el caldo en gelatina, debes refrigerarlo durante al menos 8 horas, hasta que se solidifique.
  7. A continuación, puedes cortarlo en trozos y utilizarlo como desees. La gelatina casera se puede utilizar en una variedad de recetas, desde postres hasta salsas y aspics (sustancia gelatinosa empleada en la elaboración de platos fríos).

 

Es importante mencionar que la gelatina casera puede ser menos consistente que la gelatina comercial debido a la variedad de colágeno en los diferentes huesos utilizados, pero si se desea una consistencia más firme se puede añadir más cantidad de huesos.

 

En resumen, hacer gelatina casera es un proceso sencillo y económico que te permite controlar los ingredientes y evitar conservantes y colorantes artificiales. Con los ingredientes adecuados y las instrucciones correctas, puedes disfrutar de una gelatina deliciosa y saludable en la comodidad de tu propia cocina.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad