4 malos hábitos alimenticios que creemos buenos y sus malas consecuencias

Vamos a avisar de que en Vida Muy Saludable no somos ni médicos ni doctores, estos solo son consejos orientativos, que si bien quieres llevar a la practica debes confirmarlos con tu medico para que él te autorice a realizarlos.
A la mayoría de nosotros, nos cuesta meter algo de comida más saludable en nuestra alimentación, en vez de eso sobrevivimos con una alimentación llena de grasa de tocino viejo. No todos los hábitos saludables de vida, van bien para todos los que las consumen. Debido a la tendencia eterna de los seres humanos de tomar las cosas buenas y excederse en ellas hasta volverlas horribles, así que ahora estamos aprendiendo que …

 

# 4. Quitar Demasiada sal de su dieta puede empeorar su salud

Es posible que hayas oído hablar de la teoría sobre comer demasiada sal, que dice que consumir demasiada sal puede conducir a la hipertensión arterial, que a su vez está vinculada a las enfermedades del corazón. Así que según eso no hay problema al tratar de evitar la sal lo más posible, es allí donde reside el problema.
Hay unos estudios que aseguran que comer poquísima sal también es malo

Un estudio reciente que monitoreó el consumo de sal y la salud en curso de 100.000 personas y descubrieron que los que eran menos propensos a morir de enfermedades del corazón o un derrame cerebral tenían una ingesta de sodio de entre 3 y 6 gramos por día.
Expertos de la McMaster University en Canadá concluyeron que las personas que tomaban esa cantidad moderada de sal tenían menor riesgo de desarrollar problemas cardíacos, mientras que los que consumían dietas con alto contenido de sal presentaban más riesgo de ataque cardíaco y otros eventos cardiovasculares. Sin embargo la ingesta de sal diaria de la persona media en Estados Unidos es de 3,4 gramos, que es muy superior a los 1,5 gramos recomendados por la American Heart Association así que según esos 1.5 gramos parece ser que la mayoría de la gente se encuentra dentro de la zona de peligro, no fuera de el.

Según un médico que dirigió un comité del Instituto de Medicina sobre el consumo de sal, 1,5 gramos es la cantidad más pequeña de sal que un ser humano puede consumir sin dejar de obtener los nutrientes que necesita para sobrevivir.

¿Entonces por qué la AHA recomienda una cantidad de sal a nivel de inanición? Suena bastante duro hasta que pudimos averiguar la razón de tal medida. Lo mismo que un maestro que manda leer 10 capítulos del libro de texto cada noche con la esperanza de que sus estudiantes perezosos tengan miedo y al menos así echen un vistazo a algunas páginas, la AHA, a sabiendas de que a los estadounidenses les encanta la sal, es de suponer que si dan una cifra a la baja a sabiendas de que la mayoría de la gente va a hacer caso omiso de todos modos. A pesar de décadas de advertencias constantes de la AHA sobre el consumo de sal, el estadounidense medio no ha cambiado sus hábitos en 50 años.

Pero sabiendo ahora esto, la gente que este haciendo su mejor esfuerzo para mantener su sal en el nivel que recomienda la AHA de 1,5 gramos pueden estar perjudicándose a sí mismos más que si hubieran comido esas malditas papas fritas?

Los participantes del estudio que ingerían dietas con bajo contenido de sodio corrían mucho riesgo de muerte por cardiopatía y de hospitalización por insuficiencia cardíaca, informó el equipo en Journal of the American Medical Association.

Después de unos cuatro años de observación intensiva, se vio que cerca del 16% de los participantes tuvo algún tipo de episodio cardíaco. Los autores luego observaron la correlación entre el consumo no moderado de sal y el riesgo de problemas del corazón.

Otro estudio en 2011 de pacientes con presión arterial alta encontró que el riesgo de accidente cerebrovascular y ataques cardíacos aumentó cuando consumían más de 7 gramos por día.

 

# 3. Tomar demasiados suplementos o complejos multivitaminicos puede complicar seriamente su salud

Si usted es como muchos estadounidenses e inicia el día comiendo un multivitamínico o dos al lado de su café de la mañana y gofres. La gente en EEUU gastan alrededor de $ 28 mil millones al año en suplementos vitamínicos, que es cerca de 28 veces más de lo que se gasta en pornografía. Y mientras hay una variedad de opiniones sobre cómo mejorar las multivitaminas para las personas que no tiene problemas de salud con las multivitaminas, la sabiduría popular dice que es mejor que se dosifique usted mismo con las multivitaminas para así no causarle ningún daño. 

Lo negativo
En primer lugar, echemos un vistazo a la diferencia entre las vitaminas y los nutrientes ácidos grasos solubles en agua. Nutrientes hidrosolubles como la vitamina C, B12 y ácido fólico por lo general deben ser consumidos a diario, porque su cuerpo puede evitar el excedente a través de la orina. Lo liposolubles como las vitaminas A, E y K, por el contrario, se absorben a través de la grasa de su cuerpo y luego se quedan alrededor. Por eso si consumimos demasiadas vitaminas solubles en grasa, pueden acumularse en su cuerpo como la tensión sexual tórrida de un adolescente, lo que lleva a la toxicidad vitaminica.

Desde luego esto NO quiere decir que la gente vaya acabar con sobredosis retorciéndose en el suelo de la cocina entre un montón de pastillas multivitaminas derramadas por el suelo. La mayor parte del tiempo, los riesgos son más sutiles. Por ejemplo, los hombres que toman más dosis de la recomendada de vitamina E tienen un riesgo mayor de contraer cáncer de próstata, mientras que la suplementación con beta caroteno, un precursor de la vitamina A, se ha relacionado con el aumento de cáncer de pulmón en los fumadores. Esta es una de las razones por la que muchos médicos recomiendan que, a menos que tengas una razón médica específica para tomar suplementos de vitaminas o minerales, en su lugar, intente obtener sus nutrientes de los alimentos saludables.

 

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  1 comment for “4 malos hábitos alimenticios que creemos buenos y sus malas consecuencias

  1. 22 Febrero, 2017 at 1:04 am

    En el mundo se está viviendo una transición epidemiológica caracterizada por un incremento de enfermedades crónicas relacionadas con una mala alimentación y sedentarismo. Ante esta realidad existe la necesidad de promover hábitos de vida saludable, en particular en la educación universitaria, donde se sobreponen el sistema escolar y la formación profesional. En este estudio se encuestaron aleatoriamente 321 alumnos de una Universidad Católica de Valparaíso, requiriendo acerca de hábitos alimenticios y de actividad física. Se valoró su condición nutricional a través del cálculo del IMC. Los resultados revelaron que la mayoría de los estudiantes presenta un bajo consumo de frutas, verduras, lácteos y pescados y un excesivo consumo de azúcar y alimentos grasos. Más de 60% de sujetos son sedentarios y 26% presentan sobrepeso y obesidad. Los hábitos evaluados en esta población de jóvenes, proyectan alta incidencia de obesidad y enfermedades crónicas relacionadas en su vida adulta.

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